Etiqueta: Nueva era

La falsa creencia de la vibración y la polaridad.

Sandra Rodríguez y Andy Rodríguez

Los ángeles no dependen de vibración alguna. Ellos están al servicio de Dios.

(405) a.El principio metafísico de vibración establece que todo está en movimiento circular y que los cuerpos a alta frecuencia (espíritus y ángeles) no son visibles, son transparentes. Mientras los cuerpos humanos son de baja vibración.

b. Esta afirmación la metafísica busca soportarla extrapolando teorías de la física cuántica a sus ideas de lo espiritual, pero la ciencia actual no tiene afirmación alguna respecto a lo espiritual. En este concepto la metafísica busca hacer creer a los adeptos que pueden comunicarse con los ángeles y seres espirituales ejercitándose con mantralizaciones, meditando y practicando el vegetarianismo, etc. que elevan su nivel de vibración.

c. El estado de alta frecuencia de vibración que afirma la metafísica hace invisibles a los ángeles, contradice los pasajes bíblicos en los cuales: Jacob forcejeaba con el Ángel al amanecer (cf. Gn 32,22), la Virgen María miraba al Ángel Gabriel (Lc 1,26), el Ángel Rafael era visto por Tobías en su peregrinar (cf. Tb 5,4), incluso a Moisés se le permitió mirar una parte de la gloria de Dios (cf. Ex 33,18–23) y en Lc 1,11-13: “De pronto, un ángel de Dios se le apareció a Zacarías al lado derecho del altar. Cuando Zacarías vio al ángel, tuvo mucho miedo y no supo qué hacer. Pero el ángel le dijo: — ¡No tengas miedo, Zacarías! Dios ha escuchado tus oraciones. En todos estos casos los hombres o mujeres vieron y hablaron con los ángeles de Dios sin ningún entrenamiento especial de aumento de vibración, sino por misericordia de Dios que enviaba a los ángeles hacia ellos.

Cae en dualismos anti bíblicos sobre el cuerpo y el espíritu:

(406) a. En el principio de la polaridad la metafísica de la nueva era echa mano a una observación de sentido común y axioma de la ciencia: la dualidad, lo negativo y lo positivo, el frio y el calor, el día y la noche, etc.; lo cual es afirmado, incluso, en el libro de Eclesiástico: “Todas las cosas van por pareja, la una frente a la otra y nada hay incompleto” (Eclo 42,24). Pero, apoyándose en estos basamentos se aprovecha para afirmar una dualidad que no es compatible con la realidad y la verdad revelada, pues la metafísica afirma que: El Espíritu y la Materia son polos de la misma cosa.

b. Pero, el principio espiritual en el hombre designa en la Sagrada Escritura la vida humana (cf. Mt 16,25-26 y Jn 15,13) y también lo que hay más íntimo (cf. Mt 26,38; Jn 12,27) y de más valor en él (cf. Mt 10,28); aquello por lo que es particularmente imagen de Dios; mientras que el cuerpo participa de la dignidad de la imagen de Dios, porque está animado por el alma espiritual.

c. “¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes? Ya no se pertenecen a sí mismos. Ustedes han sido comprados a un precio muy alto; procuren, pues, que sus cuerpos sirvan a la gloria de Dios” (1Cor 6,19-20). No podemos aplicar al cuerpo y Espíritu la misma analogía que se le da a lo positivo y negativo de la electricidad, el día y la noche, etc.

Pretende desvirtuar y disolver el concepto cristiano de pecado.

Sandra Rodríguez y Andy Rodríguez

Pretende borrar la conciencia de pecado, para que la gente peque sin freno alguno.

(400) a. Con ella el maligno intenta robarle almas a Dios para arrastrarlas a la muerte eterna. La nueva era al igual que muchas doctrinas orientales no tienen el concepto de pecado como una transgresión de la ley de Dios, ni de rebelión contra un Dios Santo, sino como una ignorancia de la unidad con el todo que es Brahma o como el deseo y la violación del dharma o el deber social de cada uno. Pero, para los cristianos católicos el pecado no es ignorancia de la unidad con el todo, sino un acto consciente contra Dios y sus mandamientos. Y fue para redimirnos de nuestros pecados que Cristo aceptó el sacrificio de la cruz: “Cristo se ofreció en sacrificio para quitar los pecados de muchos… “(Hb 9,28). “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó” (Rm 3,23-24). Así, el cristiano no participa de la esencia divina por su pura naturaleza y esfuerzo que son necesarios, sino mayormente por la gracia santificante y la fe[1].

b. “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (1Jn 1,9). Esto nos aclara que el ser humano no está gobernado infaliblemente por una ley de karma y dharma, en la cual puede pagar aritméticamente actos malos con actos buenos (aunque debemos esforzarnos en hacer el bien). Dios está dado al perdón, si confesamos de corazón nuestros pecados. Tomar la cruz y negarse a sí mismo, alejarnos del mal es confesar de corazón y levantarnos a una nueva vida, pues el apóstol Pablo nos aclara que: “¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios” (1Cor 6,9-10).

c. “Porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal” (2Cor 5,10)


[1] CONSEJO PONTIFICIO PARA EL DIÁGOLO INTERRELIGIOSO, en “Jesucristo, portador del agua de la vida”, una reflexión sobre New Age, en <https://books.google.com.co>, pág.  86 (Ingreso: 13-05-2016).

Transmigración de las almas, reencarnación, karma y darma.

Sandra Rodríguez y Andy Rodríguez

Sobre la transmigración de las almas y la reencarnación, la ley del karma y el darma. 

(397) a. La doctrina de la transmigración de las almas y el buscar el vacío interior por la meditación interior constituyen dos aspectos comunes que las religiones hinduistas, budistas y doctrinas de la nueva era inculcan a sus adeptos.

b. La transmigración de las almas es una creencia de que el alma (en el hinduismo) o la naturaleza búdica o el yo verdadero (en el Zen budista) pueden reencarnarse no sólo en otro hombre de rango (casta) superior o inferior, sino también en un animal e incluso en una planta. Esa reencarnación se efectúa de acuerdo con el grado de mérito (darma u obras buenas) o demérito (karma u obras malas, castigo) acumulado en las existencias anteriores. Después de miles de años, cuando el alma o la naturaleza búdica consiguen purificarse del todo, se diluyen en el Uno Todo (Brahmá) o pasa al nirvana (aniquilamiento del deseo de lo sensorial), que es la aspiración del yoga y del zen budista[1].

¿Qué nos dice la palabra de Dios sobre la reencarnación? (Ver: GB, Nº 314-317).

(398) a. Los seres humanos somos creados a imagen de Dios (cf. Gn 1,27) y la resurrección física de nuestro cuerpo y su valor eterno tienen en el mismo Cristo su primicia y firme promesa: “…Cuando [Cristo] resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús” (Jn 2,18–22). La Palabra de Dios está en contra de esta creencia. En realidad, no habla de una vida anterior o posterior a la actual.

b. “Una sola es la entrada a la vida y una la salida” (Sb 7,6).

c. No hay ´reencarnación, ni transmigración de las almas, después de la muerte´. Dios nos ha establecido la resurrección para vida o para juicio: “No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio” (Jn 5,28-29).

d. “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida” (Jn 3,36).

e. “Si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos ¿cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de los muertos? Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe. Y quedamos como falsos testigos de Dios porque hemos atestiguado contra Dios que resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si es que los muerto no resucitan” (1Cor 15,12-14).

f. Mientras que en el hinduismo se habla de muchas reencarnaciones con cuerpos naturales, en la fe cristiana hay una sola resurrección con un cuerpo totalmente diferente del anterior: “Se siembra corrupción, resucita incorrupción; se siembra vileza, resucita gloria; se siembra debilidad, resucita fortaleza; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual” (1Cor 15,42-44).

g. “Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” (Rm 10,9).

h. Por otro lado, se salva o condena cada persona, no un alma o un yo profundo vivificadores de un sin número de cuerpos a lo largo de sucesivas reencarnaciones. “Los hombres mueren una sola vez y después viene para ellos el juicio: los que hicieron bien saldrán y resucitarán para la vida, pero los que obraron mal resucitarán para la condenación” (Hb 9,27).

i. “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. No es un Dios de muertos, sino de vivos”. (Mt 22,32).

j. “Estamos, pues, llenos de buen ánimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor” (2Cor 5,8).

k. “Murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro en su seno” (Lc 16,23).

Para engañar personas, dicen que la reencarnación si existe y que aparece en la Biblia.

(399) a. Utilizan para ello Mt 11,14; el cual Jesucristo dice: “Y, si quieren admitirlo, él (Juan Bautista) es Elías, el que iba a venir.”

b. Mienten con tal argumento. Jesucristo no se está refiriendo al cuerpo y el alma de Elías sino a su espíritu profético, el cual continúa presente en Juan Bautista. Esto se ve con toda claridad en este pasaje: “e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Lc 1,17). Esto se ve con más claridad en 2Re 2,9, cuando el profeta Eliseo le pidió al profeta Elías le concediera tres partes de su espíritu; o en 2Cor 12,16-18, cuando Pablo dice que él y Tito habían obrado ambos con un mismo espíritu. Está claro que estos pasajes refieren al Espíritu de Dios que obraba en sus siervos Elías, Juan el Bautista, Eliseo, Pablo y Tito.

c. El mismo San Juan negó explícitamente ser Elías: “Y le preguntaron: “¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?” Él dijo: “No lo soy.” “¿Eres tú el profeta?” Respondió: “No” (Jn 1,21).

d. En lugar de ir a parar en el cuerpo de otro, que es decadente, enfermizo y frágil, el ser humano tiene, ante sí, la promesa de Cristo que tiene todo poder y es fiel: “nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo, el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.” (Fil 3,20-21)


[1] HELENA  P-  BLAVATSKY.  Op. Cit.;  “Evolución  cíclica y  Karma”. Páginas 385-390.

Meditación trascendental, el zen, el yoga, el pilates y el vegetarianismo.

Sandra Rodríguez; Andy Rodríguez.

¿Son prácticas para apoyar la oración?[1] 

(394) a. La palabra yoga sugiere a muchos la práctica regularizada de ejercicios físicos, gimnásticos y mentales, existiendo hoy día varias corrientes: la de liberación de la mente; la de concentración en el deber; la de entrega a la divinidad; el mantralizador; el enfocado a los ejercicios y control de la respiración.

b. La palabra zen (evolución del budismo), significa encontrarse, meditar, sentado. Los recursos psicotécnicos del zen pueden reducirse a: ciertas posturas (por ejemplo, la del loto); un método y ritmo respiratorio distinto del empleado en el yoga; un ejercicio de concentración (koan), consistente en una palabra desconocida repetida interiormente, una y otra vez (ejemplo, la palabra mu); el abandono de toda idea, imagen y recuerdo para producir el vacío interior y lograr la armonía con lo profundo del yo y del cosmos.

c. De las doctrinas del yoga y del Zen surgió Pilates y la meditación transcendental, caracterizada por la ausencia deliberada de todo esfuerzo interior, buscando el gozo y la calma sólo a través de unas palabras sagradas o mantrans a veces personales repetidas lentamente.

d. Es una constante que quien practique meditación, el yoga o el zen, se ve progresivamente introducido en ideas hinduistas de creencia en varios dioses, los ciclos cósmicos y la transmigración de las almas o reencarnación y del que derivan muchas corrientes místicas como Vishnuismo, Janismo, yoga, Harekrishna o seguidores de Krishna, Budismo, etc.

e. El budismo se diferencia de las otras en que no cree en la divinidad en cuanto causa eficiente o hacedora y conservadora de las cosas, e influyente en el mundo de la vida, sólo la ve como causa final. El nirvana budista es una especie de cielo sin Dios ni ángeles. El budismo admite los ciclos cósmicos y la transmigración de las almas aunque no cree en el alma sino en lo que denomina esencia o naturaleza búdica.

¿Qué nos dice la palabra de Dios respecto a esto?

(395) a. En el cristianismo, la meditación tiene un enfoque cristológico. El cristiano trata de dirigir su pensamiento a Dios, a Su palabra y a Su obra.

b. La meditación es una expresión de la oración cristiana que está siempre determinada por la estructura de la fe cristiana, en la que resplandece la verdad misma de Dios y de la criatura. El Espíritu Santo hace penetrar en estas profundidades de Dios y en el corazón de los creyentes, “Todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios” (1Cor 12). Pero Jesús afirma, el Espíritu “no hablará por su cuenta sino que me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo comunicará a vosotros” (Jn 16,13). Por esto, la oración cristiana, incluso hecha en soledad, tiene lugar siempre dentro de aquella “comunión de los Santos”[2].

c. En la Iglesia primitiva ya habían doctrinas anti-Cristo, extrañas, fábulas y genealogías extensas (cf. 1Jn 4,3; 1Tim 1,3-7). Poco después, aparecen dos desviaciones de las que se ocuparon los Padres de la Iglesia: la pseudognosis (busca lograr un estado superior de conciencia) y el mesalianismo (que identifica la oración con una experiencia psicológica subjetiva, sin Espíritu Santo). Estas corrientes son formas erróneas de oración opuestas a la meditación cristiana que busca captar, en las obras salvíficas de Dios, en Cristo y el Espíritu Santo, la profundidad divina, que se revela en el mismo Cristo siempre a través de la dimensión humana[3].

Falsos artificios de paz interior y de encuentro con Dios.

(396) a. No basta el ejercicio de estrictos regímenes alimenticios vegetarianos, relax muscular, vacío, calma o armonía con el yo o el cosmos.

b. La búsqueda de Dios, mediante la oración, debe ir acompañada de la ascesis y purificación de los propios pecados y errores; porque, según la palabra de nuestro Señor Jesucristo, solamente “los limpios de corazón verán a Dios” (Mt 5,8), pues de ello procede la caridad (cf. 1Tim 1,3-6). Por consiguiente, la doctrina de aquellos que recomiendan «vaciar» el espíritu de toda representación sensible y de todo concepto, deberá ser corregida.

c. El vacío que Dios exige es el rechazo del propio egoísmo, pecados y de las cosas que nos encadenan alejándonos de Él. Pues a Dios no se llega a base de concentración, esfuerzo físico, o psicotécnicas[4]; aunque sí se requiere esfuerzo, abnegación y ascesis.

d. El cristiano sabe que, más que lograr elevarse hasta Dios, es Dios quien por gracia y misericordia se adelanta, manifiesta y desciende a nosotros. Como el hombre está hecho a imagen de Dios (cf. Gn 1,26) y para Dios, la doctrina cristiana católica no rechaza lo que en otras prácticas y religiones hay de santo y verdadero, sino que se refiere a ellas en la medida en que recogen destellos de la Verdad – que es Cristo, camino, verdad y vida (cf. Jn 14,6). Por ello, las prácticas de meditación cristianas no tienen que desembocar en doctrinas o creencias politeístas hinduistas o budistas, ni en creencias monoteístas del Judaísmo y el Islamismo, sino en el “monoteísmo trinitario”, la Santísima Trinidad, que sólo puede ser conocida mediante revelación del mismo  Dios (cf. Mt 11,17; Lc 10,22): Jesucristo[5].


[1] CONSEJO  PONTIFICIO  DE  LA  CULTURA.  Op. Cit., Página 30.

[2] Cardenal  J.  Ratzinger. Prefecto. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. (15  de octubre  de  1989)      CARTA A LOS OBISPOS DE LA IGLESIA CATÓLICA   SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA MEDITACIÓN CRISTIANA. Capítulo II: La Oración Cristiana a la  luz de  la  revelación.  Párrafos  5  y  7.

[3] CARD. J. RATZINGER. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE.  (15  de octubre  de  1989); en «Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre algunos aspectos de la meditación cristiana”. Capítulo III: Modos erróneos de hacer  Oración. Párrafos 8 y 9.

[4] Ibid, Cap VI: Métodos  Psicofísicos corpóreos.  Párrafos 26, 27 y 28.

[5] Ibid, Cap IV El  camino  cristiano  de  la unión  con  Dios:  Párrafos  14  y  15.

Buscan desvirtuar la teología sobre los ángeles

Sandra Rodríguez y Andy Rodríguez

Decir ángeles en la nueva era no es lo mismo que en la fe cristiana.

(391) a.¿Son los ángeles de Dios “esferas de luz o energía pura” que se invocan con mantrans y meditaciones?[1]

b. El concepto bíblico y cristiano de lo que son los ángeles es muy distinto del que profesa la nueva era con los cursos de “comunicación con ángeles”, en los cuales se dice que son “esferas de luz”, “energía pura”, dispuestos a contactarnos si usamos técnicas especiales como “meditaciones transcendentales”, “repeticiones de mantrans”, o “apertura de chacras” para entrar en sus niveles de vibración. Los ángeles de Dios, los que permanecieron fieles a Dios, son criaturas puramente espirituales[2], que acatan la voluntad divina, siendo en muchos relatos bíblicos emisarios de Dios:

c. “Tobías salió en busca de un conocedor del camino que le acompañase a Media, y encontró al ángel Rafael, pero sin saber que era un ángel de Dios” (Tb 5,4).

d. “Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”” (Lc 1,26-30).

e. “El Señor habla a Daniel el Profeta: Pero voy a revelarte lo que está consignado en el Libro de la Verdad. Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro Príncipe” (Dn 10,21).

¿Cuáles son los ángeles que son mencionados en la Biblia?

(392) a. Aunque en Tb 12,15 el mismo arcángel Rafael se presenta como uno entre siete ángeles a las órdenes de Dios; en toda la Biblia, sin embargo, sólo se revelan tres nombres de ángeles de Dios: Miguel, Gabriel y Rafael. De los nombres de los otros cuatro no tenemos obligación de creer en ellos en cuanto no forman parte de la Revelación. La nueva era divulga la falsa información de hasta veinte argángeles, de los que no existe ninguna referencia bíblica. Es importante recordar el gran peligro que esto representa, pues el mismo Satanás es un ángel caído, con inteligencia y gran capacidad de engaño:

b. “Jesús les respondió: “Si Dios fuera su Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que él me ha enviado…Ustedes son de su padre el diablo y quieren cumplir los deseos de su padre. Este era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8,42-44).

No te extrañes que alguien se disfrace de ángel. 

(393) Esto ya se nos había anunciado en la Biblia:

a. “Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras” (2Cor 11,14-15).

b. “Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del Mal que están en las alturas” (Ef 6,11-12).

c. “En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales e inmortales. Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello. Cristo “con todos sus ángeles”. “Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles… (Mt 25, 31). Le pertenecen porque fueron creados por y para El: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo”[3].


[1] CONNY  MÉNDEZ,  Op. Cit.

[2] CIC, 328-330.

[3] CIC, 330-331.

Peligros de la actual costumbre de decir: ‘yo decreto’, ‘yo sello’, ‘yo cancelo’

Andy Rodríguez, mfc;  Sandra Rodriguez, mfc

¿Decretar, sellar, transmutar y cancelar, es una forma de oración correcta? 

(388) a. Protestantes, metafísicos, esoteristas, astrólogos, etc., usan con frecuencia la frase: ‘Decreto que hoy Dios me ayuda… Decreto que este viaje será un éxito… Cancelado y trasmutado, decreto que se anula…’

b. “Es como que se piensa que la frase es una fórmula mágica, en la cual se pronuncian palabras claves, se enfatiza con fervor decretar la prosperidad”[1], decretar la sanación, logros materiales, éxito y listo, Dios me obedece.

¿De dónde viene esta moda de decretar y cancelar, de sellar?

(389) a. De una “teología de autoayuda” que considera el “Yo Soy” de Dios como algo presente en todo el universo y en cada individuo de una manera no personal, sino como una energía, bajo el argumento de pensar en positivo[2]. Pero, en realidad, se pretende lograr las cosas con “poder mental”, terminándose en un frontal rechazo a los planes y voluntad de Dios.

b. El que utiliza estos decretos y órdenes mentales se convence en querer obtener lo que cree merecer, necesitar o lo que le hará feliz: beneficios materiales, comodidades, empleos, posiciones, salud, amor, etc. Algunos se escudan bajo una distorsionada argumentación bíblica: “El verbo crea”; y luego, de allí dicen: “estoy usando el verbo o la palabra en positivo”. Debemos corregir y aclarar que cuando en Jn 1,1-18 se habla del verbo, se está refiriendo a Jesucristo principio y fin, alfa y omega de toda la creación (cf. Ap 21,6), y no a simples palabras, fonéticamente hablando. Así, Satanás tienta al ser humano, pretendiendo hacer de él un ser auto-suficiente, “ser como dios”; que fue la tentación original a Adán y Eva. Sin embargo, la meta del ser humano es llegar a Dios en el Cielo y para esto no necesita desarrollar poderes mentales, sino buscar la Voluntad Divina durante su vida en la tierra[3].

c. La ley de la oración debe ser la misma ley de la fe. Creer quiere decir abandonarse en la voluntad de Dios reconociendo como Pablo: “¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios, e inescrutables sus caminos! En efecto, ¿quién conoció el pensamiento del Señor? O ¿quién fue su consejero? O ¿quién le dio primero que tenga derecho a la recompensa?” (Rm 11, 33-34).

El llamado “poder de la oración” no es una pócima, ni una fórmula, ni una ‘solución’.

(390) a. Orar es una comunicación con Dios; dejarse inundar del Espíritu Santo, que envía el Padre; creer las palabras de Cristo en Mt 11,28-30: “Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana”.

b. Orar es pasar tus cargas al Señor. El Espíritu Santo te llenará de la paz que necesita tu corazón y la sabiduría para hallar las soluciones, entendiendo claramente que nuestro tiempo no es el tiempo de Dios (kairos) y que Dios actuará según su voluntad[4].

c. Les dice Jesús: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra» (Jn 4, 34). “No andéis pues preocupados diciendo ¿Qué vamos a comer? ¿Qué vamos a beber? Buscad primero su reino y su justicia, y todas las cosas se os darán por añadidura” (Mt 6,31–33).

d. La agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní muestra su total abandono al Padre. Le dijo a sus discípulos: “Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo». Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú” (Mt 26, 38–39).


[1] Ver: <www.panoramacatolico.com/doc/digital/1508.pdf>,  26  julio 2015.  Ver también: en «Catholic.net»,           <http://es.catholic.net/imprimir.php?id=57413>.

[2] CONNY  MÉNDEZ; “El  Decreto”; en «Metafísica  al  alcance  de  todos»; 4  en  1; Cap 4.  Página 31. <http://es.catholic.net/imprimir.php?id=57413>; (Ingreso: 25-07-2015).

[3] “¿Decretar o orar?”; en «catolicosfirmesensufe.org.sites.google.com/site/pquiasantagemamga»; y  referido en «catholic.net»; <http://es.catholic.net/imprimir.php?id=57413>; (Ingreso: 25-07-2015).

[4] P. DANIEL GAGNON, OMI; “Los ángeles y las mentiras de la Nueva Era”; en «Mercaba.org», <http://es.catholic.net/op/articulos/29300/los-ngeles-y-las-mentiras-de-la-nueva-era.html>, (Ingreso: 13-05-2016).

¿Qué es la Nueva Era?

Andy Rodríguez, mfc; Sandra Rodríguez, mfc

El hombre, en lugar de Dios

(377) a. La nueva era, al contrario de lo que muchos piensan, es un fenómeno muy complejo, cíclico y que viene gestándose desde hace mucho tiempo. Hoy puede visualizarse como una ola cultural holística.

b. Es como una hidra de mil cabezas, mezcla muchísimas corrientes filosóficas, religiosas y seudo-científicas, conformando un sincretismo moderno, bajo un lema o eslogan fundamental: el hombre puede alcanzar la sanación, la felicidad y la solución a sus limitaciones y dilemas sin necesidad de pertenecer a religiones, a través de la autorealización y autoredención íntima de su ser, por medio de prácticas esotéricas de meditación, yoga, mantralización, magia sexual, manejo de la energía cósmica, despertar de la conciencia, desarrollo de poderes ocultos, recordando vidas pasadas, etc.

c. La nueva era no es estática, sufre cada cierto tiempo de mutaciones y transformaciones, para mantenerse de moda o en la cúspide del tema esotérico del momento y captar así nuevos adeptos que buscan algo nuevo y exclusivo a lo cual pertenecer.

¿Cómo se presenta hoy en día, la nueva era, ante nosotros?

(378) a. Específicamente con alguna de las siguientes seis premisas o anzuelos para capturar imperceptiblemente la atención, el ánimo y la conciencia de los futuros adeptos:

b. Presentan una aparente aceptación de todas las religiones, no van contra ninguna, pero en todos sus aspectos promueven y aceptan explicaciones, doctrinas, prácticas y anécdotas del hinduismo, budismo, zen, taoísmo, etc. (dan por cierta la reencarnación, la energía cósmica, el pléroma, nirvana, etc.).

c. Plantean casos típicos de curaciones de diversas enfermedades y traumas por medio de la energía universal, la meditación trascendental, las prácticas metafísicas, etc.

d. Promoción del ecologismo ambiental, la convivencia con la naturaleza, etc; fines estos muy buenos, pero a veces vienen seguidos de unas imperceptibles prácticas, teorías y doctrinas propias de la nueva era, que poco a poco introducen a la persona en algún tipo de conocimiento esotérico.

e. Pueden declararse metafísicos, astrólogos, yoghis, gnósticos, rosacruces o parapsicólogos y utilizar versículos específicos de la Biblia, términos cristianos y tradiciones de la Iglesia Católica; creando de esta manera una primera atmósfera de aceptación en el público que les lee o les escucha, sobre todo en aquellos que tienen debilidades en el conocimiento de la Biblia. Quienes conocen de ella jamás caen engañados en sus retóricas y trucos.

f. Manejan una lista de argumentos y explicaciones científicas para sus teorías esotéricas y ocultistas; por ejemplo, explican la relajación muscular, la psicología de las emociones y sentimientos humanos, los flujos de energía entre los cuerpos, las glándulas, etc., utilizando términos de las ciencias de la biología, la físicas, la química, etc., dando de esta forma un aire de fiabilidad a sus doctrinas.

g. Nunca mencionan la existencia de demonios, espíritus malignos, ánimas, etc., peligrosos para la vida espiritual y física de los seres humanos; sino que emplean, en cambio, términos diversos como: ángeles, extraterrestres, maestros ascendidos, seres espirituales especiales, espíritus de la naturaleza, espíritu de la navidad, hermanos espirituales, magos blancos, seres elevados, guardianes del bien, etc.

¿Cuál es el objetivo y meta de la nueva era?

(379) a. Un horizontalismo total de la existencia, como diciendo: ‘¡Dios está de sobra!, ¡no hace falta!’

b. Inculcar la creencia de que el ser humano puede desarrollar por cuenta propia poderes de clarividencia, telepatía, viajes astrales, levitación, viaje a vidas pasadas, inmortalidad, etc., sin la gracia de Dios.

c. Sembrar en el hombre la soberbia de que él es como Dios.

d. Promover la cultura de que todas las religiones son iguales y que hay que ir hacia una religión mundial. En lugar de Cristo que anuncia y envía a bautizar como hijos de Dios a todas las naciones (cf. Mt 28,18-20), el hombre mismo diciendo y decidiendo que es lo que el resto de los hombres tiene que creer. Religión creada por hombres genera doctrina de hombres, dioses de hombres; y se llena, por lo tanto, de ídolos humanos y de idólatras.

e. Hacer creer que Jesucristo es como un maestro que alcanzó la autorrealización íntima del ser, similar a Buda, Lao Tse, Mahoma, Krishna, Rama, etc.

f . Hacer creer a la gente que Dios es una energía o fuerza cósmica, impersonal.

g. Crear un nuevo lenguaje e imágenes modernas sobre la realidad espiritual de los seres humanos.

Un cristiano no acepta en su relación con Dios este tipo de lenguajes.

(380) Abundan, en este sentido y en muchas partes, términos místicos como: desarrollo crístico, dimensiones espirituales del hombre, la ley cósmica universal, la llama divina, la Diosa Gaia, los universos paralelos, los mundos internos, chispas de divinidad, arquitecto de sueños, darmatizar, maestros de la luz, karma planetario, el hombre infinito, el superhombre, el yin y el yang, la piedra filosofal, elementales y la magia, caballeros del zodíaco, los inmortales, hermandad blanca, cuerpos etéricos, decretar, llama cósmica, desencarnar, etc, que se promueven por todos los medios de comunicación, libros, películas, comics, mensajería celular, redes sociales, etc.

La nueva era hace de las personas objetos fáciles de manipulación.

(381) a. Al ir los cristianos y, especialmente, los católicos, ‘escuchando, aceptando, compartiendo’, se abren y poco a poco aceptan falsas doctrinas y creencias contrarias a la palabra de Dios revelada en Cristo; y pierden o desvían la verdadera Fe.

b. Muchos cristianos católicos ven inofensivo y positivo el usar unas esencias de mandarina, quemar incienso y ruda donde mejor le parezca, celebrar el espíritu de la navidad, pronunciar unos mantrans por la paz o por la prosperidad, colocar un gato amarillo que mueve el brazo en la entrada del negocio, regar arroz, hacer unas consulticas con el tarot, leer uno que otro horóscopo, meditar en el infinito, decretar el éxito, colocar un elefante en la entrada de la casa, consultar a los lectores del tabaco, etc.

No son tan nuevos como pintan, la Sagrada Escritura habla de ellos.

(382) a. Ante toda esta torre de babel esotérica, la palabra de Dios nos ilumina diciendo: “Yo y los hijos que Dios me ha dado, somos para Israel como señales y anuncios que puso el Señor de los ejércitos, que habita en el monte de Sión. Y si les dicen a ustedes: “Consulten a los espíritus y a los adivinos que cuchichean y murmuran”, respondan: “¡Por supuesto, todo pueblo debe consultar a sus dioses! ¡A ver si los muertos podrán aconsejar a los que viven!” Ojalá dijeran: “Vuelvan a la Ley y las declaraciones (el testimonio) de Dios”, y estén de acuerdo con esta palabra en que no hay tinieblas” (Is 8,18-20).

b. “Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor, tu Dios, te da, no imites las costumbres perversas de aquellos pueblos. Que no haya en medio de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego; que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros; que no se halle a nadie que se dedique a supersticiones o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o quien pregunte a los muertos. Porque Dios aborrece a los que se dedican a todo esto, y los expulsa delante de ti a causa de estas abominaciones. Tú, en cambio, te portarás bien en todo con el Señor, tu Dios. Esos pueblos que vas a desalojar escuchan a hechiceros y adivinos, pero a ti, el Señor, tu Dios, te dio algo diferente” (Dt 18,9-14).

Una infestación que adultera la fe cristiana.

(383) En la nueva era “se confunde a Dios personal con la energía divina, el cosmos con una emanación de Dios, la salvación con la conexión sanadora, la oración con decretar lo que se desea, los ángeles los identifican con esferas de luz y energía pura que podemos manipular, la oración con la meditación y el yoga, la gracia de Dios con la energía cósmica, la muerte y resurrección con la reencarnación y la ley del karma y darma con la salvación, etc.”

¿Dios es una fuerza o energía divina[1]?

(384) a. Las Sagradas Escrituras enseñan que Dios no es una fuerza o energía impersonal, sino un Ser personal que conoce, quiere, ama, guía, enseña y entra en diálogo permanente con los hombres[2].

b. A Israel, Dios se reveló como el Único: “Escucha Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Dt 6,4-5).

c. Por los profetas, Dios llama a Israel y a todas las naciones a volverse a Él, el Único: “Volveos a mí y seréis salvados, confines todos de la tierra, porque yo soy Dios, no existe ningún otro […] ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua jurará diciendo: ¡Sólo en Dios hay victoria y fuerza!” (Is 45,22-24; Flp 2,10-11).

c. Jesús mismo confirma que Dios es “el único Señor” y que es preciso amarle con todo el corazón, con toda el alma, con todo el espíritu y todas las fuerzas (cf. Mc 12,29-30). Deja al mismo tiempo entender, que Él mismo es “el Señor” (Mc 12,35-37).

¿Es el cosmos y la creación una emanación de Dios, es una parte de Él?[3]

(385) a. El cosmos, no ha ´emanado del ser divino, no es una parte de él, como profesan las diversas corrientes de la nueva era, sino que ha sido creado de la nada por el Dios personal que crea por un acto de puro amor y con entera libertad[4]. “Una de las ideas básicas de la Nueva Era es que toda la realidad visible, el hombre incluido, se reduce a una ‘energía cósmica’. Según eso, mientras el cosmos esté en fase evolutiva, su energía se manifiesta de muchas formas: una piedra, el viento, la mente humana, etc….”. Tal teoría choca contra la Palabra de Dios:

b. “Dios de los Padres, Señor de la misericordia, que hiciste el universo con tu palabra” (Sb 9,1).

c. “Contigo está la Sabiduría que conoce tus obras, que estaba presente cuando hacías el mundo” (Sb 9,9).

d. “Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, no existía y fue creado” (Ap 4,11).

e. “¿Dónde hallar la fuerza para glorificarlo? ¡Es grande, por encima de todo lo que ha hecho! Es un Señor temible y altísimo, su poder es prodigioso” (Eclo 43, 28-29).

Los ancestros de la Nueva Era.

(386) a. Es una antigua idolatría vestida de modernismo. Haremos, a continuación, un recorrido para mostrar como muchas modas actuales se desprenden directamente de antiguas idolatrías del pasado, con el objeto de infiltrar e infestar la relación con Dios en las personas.

b. 1930 a 2015 DC – Libro de Urantia – Mecánica Cuántica – Fenómeno Ovni – Regresión a vidas pasadas – Reencarnación – Gnosis – Magia sexual – Pilates – Curso de Milagros – Feng Shui – Radiestesia – Angeloterapia – Hinduísmo – Hipnosis – Cristaloterapia – Eneagramas – Metafísica – Reiki – Imposición de manos – Magia – Energía Universal – Misticismo – Espiritismo – Yoga – Flores de Bach y psicoanálisis – Budismo – Taoismo – Alquimia – Astrología – Horóscopos – Adivinación – Cábala – Teosofía.

c. 1100 a 1920 DC – Metafísica – Reiki – Imposición de manos – Magia – Energía universal – Misticismo – Espiritismo – Yoga – Flores de Bach y psicoanálisis – Reencarnación – Budismo – Taoísmo – Alquimia – Astrología – Horóscopos – Adivinación – Cábala – Teosofía – Tarot – Meditación.

d. 400 al 1000 DC – Alquimia – Piedra filosofal – Astrología – Adivinación – Magia – Cábala – Rosacrucismo – Tarot – Cartomancia – Vegetarianismo – Ocultismo – Hechicería – Runas.

e. 1 al 400 DC – Gnosticismo o Gnosis – La astrología – Adivinación – Vegetarianismo – Magia – Hechicería – Encantamiento – Consulta a los muertos – Cábala.

f. 4000 al 1000 AC – Panteón de los dioses egipcios – Hinduismo – Mazdeísmo – Taoísmo – Confucionismo – Budismo.

Ante la gama y variantes que presenta la Nueva Era.

(387) Al respecto dice el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, en el nro 675: “Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18,8; Mt 24,12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21,12; Jn 15,19-20) desvelará el “Misterio de iniquidad” bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2Tes 2,4-12; 1Tes 5,2-3; 2Jn 7; 1 Jn 18,22).


[1] HELENA P-BLAVATSKY. “La Sustancia Primordial y el Pensamiento Divino. (Libro de la Sociedad Teosófica, propulsora de la ‘Nueva Era’”; en «La Doctrina Secreta». Tomo II. Páginas 29-31. Ver también en: “Dios es una fuerza impersonal”; en «Sociedad Española de Meditación». <http://ifsu.org/sem/ensenanzas/buscando/divinidad-personal-impersonal/> Ingreso: 30-10-2015.

[2] CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA y CONSEJO PONTIFICIO PARA EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO: en «Jesucristo portador del agua de la vida, Una reflexión cristiana sobre la ‘nueva era’». Pág 17 y 28.

[3] MONSEÑOR RAÚL BERZOSA; Reproducido en Catholic.net bajo el título “La Nueva Era, los engaños de siempre”; en «R.I.E.S» (Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas); <http://es.catholic.net/op/articulos/33094/cat/400/la-nueva-era-los-engaños-de-siempre.html>; (Ingreso: 30-10,2015).

[4] CIC, 290, 291, 295.